La odontología general comprende el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades que afectan a los dientes. Podemos destacar las siguientes patologías: caries superficiales, caries profundas, fracturas dentales, etc… y los tratamientos correspondientes serian: obturaciones simples o complejos, exodoncias simples o reconstrucciones dentales, entre otras

La periodoncia es la especialidad encargada a tratar la enfermedad periodontal. Esta enfermedad es crónica y se agrava si no es tratada por el dentista y no se lleva una higiene bucal estricta. Su evolución es muy lenta y a medio/largo plazo se irán soltando y perdiendo dientes.

El tratamiento dependerá de las conclusiones del estudio realizado por el odontólogo donde se determinará el nivel de avance de la enfermedad. Este normalmente consiste en limpiezas bucales, raspados y alisados radiculares  enseñanza de técnicas de higiene, recomendaciones sobre cepillos, pastas y enjuages más idóneos y controles periódicos por el dentista cada 3 meses. Si la enfermedad se encuentra muy avanzada será necesario realizar técnicas de cirugía periodontal.

Las cordales, o terceros molares, son generalmente los últimos dientes en desarrollarse.
La mayoría de las personas tienen cuatro molares, uno en la parte de atrás de cada sección de la boca. Estos dientes generalmente brotan hacia finales de la adolescencia y comienzo de la segunda década de vida.

La ortodoncia es la rama de la odontología que se encarga del estudio de las malformaciones y de los defectos de la dentadura. Se conoce como ortodoncia, por otra parte, al tratamiento dedicado a corregir dichos defectos.

La endodoncia es una especialidad de la odontología que da solución a las enfermedades del tejido interno de los dientes: la pulpa dental. Estas enfermedades pueden tener origen en procesos de caries profundas o en traumatismos dentarios.

La Rehabilitación Oral es la especialidad de la Odontología que se dedica al diagnóstico, plan de tratamiento, rehabilitación y mantención de las funciones orales, tales como la masticación y la fonoarticulación, como también la estética, de personas con condiciones clínicas tales como dientes perdidos, fracturados o desgastados, utilizando materiales biocompatibles para sustituirlos, tales como restauraciones directas, incrustaciones, carillas, prótesis fijas unitarias, prótesis fija plural, prótesis removibles e implantes dentales.

Técnica de cepillado dental

La técnica de Bass modificada consiste en colocar el cepillo en un ángulo de 45º en la unión del diente y la encía. Parece muy complicado pero no lo es tanto.

Para que nos entendamos, el objetivo es que las cerdas del cepillo “entren” en el surco gingival (en la unión entre el diente y la encía) para poder limpiar la zona donde más se acumula la placa bacteriana. Para ello, se realiza un movimiento de vibración antero posterior (sin cambiar la posición del cepillo) y para terminar de limpiar la zona hacemos un barrido hacia abajo (si estamos limpiando la parte superior) o hacia arriba (si estamos limpiando la parte inferior). En resumen, pasamos el cepillo como si de una escoba se tratase por encima de la superficie dental.

Después, cambiamos a la zona contigua y así hasta limpiar toda la cara vestibular, es decir, toda la cara externa de los dientes. Para ello, aconsejamos empezar por un lado y acabar por el otro. Una vez terminada la cara vestibular pasamos a la palatina o a la lingual que corresponde a la parte interna de los dientes, donde el procedimiento será el mismo aunque un poco más incómodo. Por último, las zonas masticatorias las limpiaremos haciendo una buena frotación antero posterior con el cepillo.

Una vez ya tenemos los dientes limpios toca limpiar la lengua con limpiadores linguales. También hay cepillos que disponen de un mecanismo limpiador en la parte posterior del cabezal para poder hacer una buena limpieza lingual o, simplemente, podemos limpiarla con un cepillo normal de toda la vida. El movimiento debe ser siempre de atrás hacia adelante, como si chupáramos un helado, puesto que si no podría dar reflejo de arcada

 

  • Fones: su sencillez convierte esta técnica en la recomendada para niños, ancianos y personas con dificultades motoras. Se basa en la realización de movimientos circulares, de tal forma que se abarque con el cepillo tanto la línea superior como la inferior de la encía. Los premolares y molares se cepillan por frotación. En esta técnica es importante seguir un orden, debe empezarse por un lado y acabar por el otro, pasando por todos los dientes de la boca.

  • Stillman: aunque se trata de una técnica muy similar a la de Bass, es una de las menos usadas. La diferencia principal radica en la posición de los filamentos del cepillo de dientes que se colocan 2 mm por encima del margen gingival. Así, el cepillo se ubicaría con las cerdas hacia la raíz, se presionaría contra el margen gingival produciendo isquemia y se realizarían movimientos vibratorios. Esta técnica está indicada sobre todo para pacientes que padecen recesión gingival.

  • Charters: se debe realizar con un cepillo de naturaleza media o blanda ya que requiere que las cerdas del cepillo se doblen y sus puntas se dirijan hacia el nacimiento de los dientes. El cepillo se coloca con una inclinación de 45º respecto de la encía y, con las cerdas dobladas, se realizan barridos desde la encía hacia el filo del diente. Con esta técnica se consigue también masajear el tejido gingival. Esta técnica es adecuada para pacientes con recesión gingival, sometidos a cirugía en vías de cicatrización y portadores de ortodoncias.

En cualquier caso, la eficacia de las técnicas de limpieza dental siempre dependerá del tiempo que se las dedique y el número de veces al día que se realicen. recomendamos que la duración del cepillado sea de minimo 3 minutos y que se realice 30 minutos después de cada comida.

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